{"id":13248,"date":"2023-07-17T00:10:00","date_gmt":"2023-07-17T05:10:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.moe.org.co\/?p=13248"},"modified":"2024-03-14T16:45:09","modified_gmt":"2024-03-14T21:45:09","slug":"informe-de-observacion-elecciones-nacionales-2022-congreso-y-presidencia-de-la-republica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/new.moe.org.co\/en\/informe-de-observacion-elecciones-nacionales-2022-congreso-y-presidencia-de-la-republica\/","title":{"rendered":"Informe de Observaci\u00f3n Elecciones Nacionales 2022: Congreso y Presidencia de la Rep\u00fablica"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">En el a\u00f1o 2022, cerca de 39 millones de personas en Colombia fueron llamadas a las urnas, en un contexto de luces y sombras: importantes avances en la inclusi\u00f3n para la participaci\u00f3n pol\u00edtica de&nbsp; sectores y territorios excluidos de bienes y servicios b\u00e1sicos a los que se tiene mejor acceso en el centro del pa\u00eds, lo que &nbsp;se contrapone a un contexto de violencia que no cesa; una persistente fragilidad de la democracia que se hace evidente &nbsp;en irregularidades y delitos electorales, as\u00ed como por medio de una relaci\u00f3n soterrada entre la corrupci\u00f3n pol\u00edtico-privada, un uso desmedido de recursos en las campa\u00f1as electorales; una reforma pol\u00edtica necesaria que a\u00fan est\u00e1 pendiente; y un proyecto de nuevo C\u00f3digo Electoral que sigue sin entrar en vigor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 13 de marzo de 2022 fueron elegidos 295 congresistas y el 29 de mayo y 19 de junio del mismo a\u00f1o, al nuevo Presidente y Vicepresidenta de la Rep\u00fablica. Por lo que hace al \u00f3rgano legislativo, al igual que en las elecciones al Congreso de 2018, estuvieron en disputa 108 curules al Senado: 100 electas en circunscripci\u00f3n nacional ordinaria; 2 en circunscripci\u00f3n nacional ind\u00edgena; 1 por ocupar el segundo lugar en la elecci\u00f3n presidencial (en aplicaci\u00f3n del Estatuto de la Oposici\u00f3n); y 5 otorgadas directamente al partido Comunes (producto del proceso de reincorporaci\u00f3n pol\u00edtica del acuerdo de paz entre el gobierno y las FARC).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para la C\u00e1mara de Representantes, en cambio, se disputaron 187 curules (a diferencia de las 171 que estuvieron en juego en el 2018): 161 electas en circunscripci\u00f3n territorial ordinaria (32 departamentos m\u00e1s Bogot\u00e1); 2 en circunscripci\u00f3n especial nacional de comunidades afrodescendientes; 1 en circunscripci\u00f3n especial nacional ind\u00edgena; 1 en circunscripci\u00f3n especial para colombianos en el exterior; 1 por ocupar el segundo lugar en la elecci\u00f3n vicepresidencial; 5 m\u00e1s otorgadas directamente al partido Comunes (tambi\u00e9n producto de la reincorporaci\u00f3n pol\u00edtica del acuerdo de paz); y por primera ocasi\u00f3n,16 curules para las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (CITREP), tambi\u00e9n producto del acuerdo entre el gobierno y la guerrilla de las FARC.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pese a que en 2015 fue aprobado el otorgamiento de una curul adicional en la C\u00e1mara de Representantes para la comunidad raizal del departamento de San Andr\u00e9s, Providencia y Santa Catalina, la misma no se ha hecho efectiva, debido a que no se han reglamentado las condiciones para su elecci\u00f3n. Con este, es el segundo proceso electoral de Congreso de la Rep\u00fablica que se realiz\u00f3 incumpliendo el compromiso de abrir espacios para su participaci\u00f3n y representaci\u00f3n efectiva, ante el desd\u00e9n de las organizaciones pol\u00edticas representadas en esa misma Corporaci\u00f3n P\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, no solo el Congreso se ha ampliado. Para este proceso electoral adem\u00e1s de los 16 partidos pol\u00edticos que en la pasada legislatura ten\u00edan asiento en el mismo, se cont\u00f3 con 6 nuevas organizaciones pol\u00edticas reconocidas jur\u00eddica y administrativamente que pudieron avalar candidaturas o participar en coaliciones, y con las que se brindar\u00edan mayores alternativas pol\u00edticas a la diversidad ideol\u00f3gica colombiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, contrario a la expansi\u00f3n en el n\u00famero de organizaciones pol\u00edticas, las coaliciones fueron las que m\u00e1s aumentaron en la inscripci\u00f3n de candidaturas para las elecciones a Congreso de 2022. As\u00ed, mientras que solo una lista us\u00f3 esta figura para el Senado en las elecciones de 2018, en esta oportunidad se tuvo 3 listas que integraron a 14 partidos pol\u00edticos con personer\u00eda jur\u00eddica. De esta forma, del total de 22 organizaciones pol\u00edticas con personer\u00eda jur\u00eddica, el 64%, es decir 14 partidos pol\u00edticos, inscribieron candidatos y candidatas por medio de la figura de coaliciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al respecto, el incremento en la participaci\u00f3n partidista a trav\u00e9s de coaliciones ha generado nuevas tensiones que derivan de problem\u00e1ticas viejas, pero que no fueron atendidas en su momento: la falta de una regulaci\u00f3n de esta figura en la legislaci\u00f3n colombiana, llev\u00f3 a que, para este proceso electoral se mantuviera la falta de claridad respecto de c\u00f3mo les aplicar\u00edan las reglas de actuaci\u00f3n en bancadas, las declaratorias pol\u00edticas entre otras disposiciones que fueron previstas en ley para las organizaciones partidistas, pero que no incluyen una menci\u00f3n expresa para las coaliciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte, el crecimiento en el n\u00famero de organizaciones pol\u00edticas tampoco reflej\u00f3 un cambio sustantivo en la representaci\u00f3n pol\u00edtica de las mujeres. Mientras que en el 2018 el 34.47% del total de candidaturas al Congreso fueron ocupadas por mujeres, para este a\u00f1o, esta cifra solo increment\u00f3 al 39.89%, a\u00fan muy lejana a la paridad. Asimismo, de las 538 listas inscritas para el 2022, solo 162 (30%) fueron encabezadas por mujeres, lo que se tradujo en un incremento de solo el 4%, respecto de las elecciones legislativas anteriores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, a pesar del trabajo de las mujeres por ocupar espacios de representaci\u00f3n en condiciones de igualdad y libre de cualquier forma de violencia, la representaci\u00f3n efectiva sigue sin estar resuelta. Estando pendiente la implementaci\u00f3n del principio de paridad en las elecciones a corporaciones p\u00fablicas, pareciera que el m\u00ednimo de la cuota de g\u00e9nero actual se hubiera convertido en el m\u00e1ximo. En este contexto, no puede dejar de mencionarse el caso del movimiento Estamos Listas Colombia, mismo que cumpli\u00f3 con la cuota del 30% pero para los hombres (al inscribir un 58,75% de mujeres y solo un 31.25% de hombres). Ello, como un mensaje claro de exigencia tangible desde las mujeres, de hacer parte de la representaci\u00f3n pol\u00edtica y no solo de la participaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En contrav\u00eda de estas reticencias por parte de las organizaciones pol\u00edticas de garantizar la inclusi\u00f3n de grupos hist\u00f3ricamente excluidos o subrepresentados, desde el Consejo Nacional Electoral (CNE) se opt\u00f3 por un camino distinto. Retomando de forma \u00edntegra una propuesta formulada por la MOE, Caribe Afirmativo y la Fundaci\u00f3n Grupo de Acci\u00f3n y Apoyo a Personas Trans (GAAT), la autoridad electoral expidi\u00f3 el 13 de noviembre de 2020 la Resoluci\u00f3n 3480 \u201c<em>Por medio de la cual se adopta el protocolo para promover medidas que garanticen el derecho al voto de las personas trans en igualdad de condiciones y libre de discriminaci\u00f3n\u201d<\/em>. Como parte de su implementaci\u00f3n, tanto la Registradur\u00eda Nacional del Estado Civil (RNEC) como el CNE incluyeron materiales de capacitaci\u00f3n en el Sistema Integral de Capacitaci\u00f3n Electoral (SICE) para la fuerza p\u00fablica y jurados de votaci\u00f3n con funciones en las elecciones a Congreso, incluyendo las CITREP.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un punto que se debe destacar en torno a este protocolo es precisamente que hace eco de la m\u00e1xima <em>\u201cnada de nosotros sin nosotros\u201d<\/em>, pues surgi\u00f3 luego de un trabajo de la Organizaci\u00f3n Electoral con las personas beneficiarias, por lo que sus problem\u00e1ticas espec\u00edficas y preocupaciones fueron retomadas por la autoridad electoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte, el 15 de diciembre del 2021, mediante la Resoluci\u00f3n 8947, el CNE tambi\u00e9n aprob\u00f3 el <em>\u201cProtocolo para promover una mayor participaci\u00f3n pol\u00edtica de las mujeres, para garantizar el derecho al voto en condiciones de igualdad entre hombres y mujeres, prevenir y atender los casos de violencia contra las mujeres en la pol\u00edtica\u201d,<\/em> mismo que representa un claro avance, y que se puede nutrir para futuras elecciones, de las recomendaciones formuladas por la Misi\u00f3n de Observaci\u00f3n Electoral (MOE) en la propuesta de <em>\u201cProtocolo modelo para la prevenci\u00f3n y atenci\u00f3n integral de la violencia contra las mujeres en pol\u00edtica\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, pese a las barreras que a\u00fan persisten en torno a las garant\u00edas de participaci\u00f3n pol\u00edtica de todas las personas en igualdad, uno de los mayores avances a destacar en este proceso electoral es la inclusi\u00f3n de territorios y v\u00edctimas del conflicto armado. Pues, por mandato de la Corte Constitucional, el 25 de agosto de 2021, el Presidente de la Rep\u00fablica public\u00f3 el Acto Legislativo 02, <em>\u201cpor el cual se crean 16 Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz para la C\u00e1mara de Representantes\u201d<\/em> para los per\u00edodos 2022-2026 y 2026-2030. M\u00e1s all\u00e1 de los claroscuros en su reglamentaci\u00f3n y principalmente en su implementaci\u00f3n, las mismas representan la apuesta m\u00e1s grande en materia de inclusi\u00f3n pol\u00edtica y electoral, a nivel poblacional y territorial que se ha hecho en el pa\u00eds desde la Constituci\u00f3n de 1991.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De otra parte, de acuerdo con lo observado, se encontr\u00f3 la necesidad de resaltar el&nbsp; recrudecimiento del conflicto armado colombiano, pues para el momento de la elecci\u00f3n presidencial se tuvo un registro de 747 acciones armadas y 547 amedrentamientos. Por esto, como en cada proceso electoral desde el 2007, con el apoyo de un Grupo T\u00e9cnico de analistas independientes, universidades, centros de pensamiento y otras organizaciones, se elabor\u00f3 un Mapa de Riesgo Electoral (MRE), para identificar, prevenir, mitigar y reaccionar ante&nbsp; problemas que pueden afectar la normalidad de las elecciones. Asimismo, dada la coyuntura de las Circunscripciones Transitorias Especiales para la Paz (CITREP), adem\u00e1s del ya tradicional MRE publicado para las elecciones nacionales, se desarroll\u00f3 un mapa exclusivo para las CITREP.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dada esta situaci\u00f3n de violencia que ha tenido lugar en el pa\u00eds, adem\u00e1s de la actualizaci\u00f3n que siempre se realiza semanas antes de las elecciones legislativas, se debi\u00f3 realizar una segunda actualizaci\u00f3n del mapa de riesgo por factores de violencia con el fin de observar el contexto de violencia en los \u00faltimos 2 meses y medio previos a las elecciones presidenciales, situaci\u00f3n sin precedentes en 16 a\u00f1os de labores continuas de la MOE. En dicha actualizaci\u00f3n se emitieron un conjunto de alertas que, desafortunadamente tuvieron materializaciones por medio de acciones armadas que afectaron la jornada electoral en ambas vueltas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En lo que se refiere a la preparaci\u00f3n y disposici\u00f3n del proceso electoral<\/strong>, a diferencia de otras elecciones, las del 2022 enfrentaron desaf\u00edos particulares, algunos surgieron como consecuencia de la declaratoria de la pandemia del COVID-19 y las medidas adoptadas por el Gobierno Nacional para controlar su propagaci\u00f3n y mitigar sus efectos. As\u00ed, la emergencia sanitaria declarada por el Ministerio de Salud y Protecci\u00f3n Social el 12 de marzo de 2020 (Resoluci\u00f3n 385 ) fue prorrogada en varias oportunidades de manera que estaba vigente a lo largo del proceso comicial (Resoluci\u00f3n 666 de 2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien durante el inicio de la emergencia sanitaria no se encontraban en curso procesos electorales nacionales, las diferentes medidas destinadas a limitar la movilidad y la concentraci\u00f3n de personas tuvieron repercusiones en la log\u00edstica electoral. Espec\u00edficamente, esto supuso la suspensi\u00f3n de la convocatoria de elecciones at\u00edpicas y de Consejos municipales, locales y distritales de juventud, e incluso la suspensi\u00f3n de la entrega de los formularios necesarios para el tr\u00e1mite de mecanismos de participaci\u00f3n ciudadana como la revocatoria de mandato. Como una respuesta a este fen\u00f3meno, en un primer momento el Ministerio de Salud adopt\u00f3 el protocolo de bioseguridad en los procesos electorales a cargo de la RNEC mediante la Resoluci\u00f3n 958 de 2020 y posteriormente, en abril de 2021, la entidad conceptu\u00f3 a favor de la recolecci\u00f3n de firmas siempre y cuando se acataran los respectivos protocolos de bioseguridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las elecciones de Congreso se pudo evidenciar una reticencia a lo que fueron las garant\u00edas de acceso a la informaci\u00f3n por parte de la RNEC, que derivaron en un retroceso en lo que se refiere a la informaci\u00f3n que en procesos electorales anteriores ya se ven\u00eda entregando a la ciudadan\u00eda y organizaciones pol\u00edticas. Como ejemplo se puede plantear la no realizaci\u00f3n de mesas de consulta con sociedad civil, organismos de control y partidos pol\u00edticos sobre los prepliegos y pliegos de contrataci\u00f3n, o los accesos que la RNEC entregaba a la observaci\u00f3n electoral y organismos de investigaci\u00f3n y control para ver el comportamiento de la inscripci\u00f3n de c\u00e9dulas. Este tipo de omisiones llevaron a que se tuviera un proceso electoral en el que no se ten\u00eda claro c\u00f3mo se iban a desarrollar algunos procedimientos que hacen parte de las elecciones ni los datos definitivos del censo electoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Posteriormente al desarrollo de la elecci\u00f3n de Congreso y tras evidenciarse una serie de inconsistencias en los resultados del preconteo respecto del escrutinio, se mantuvo una situaci\u00f3n de desinformaci\u00f3n en la que no se ten\u00eda respuesta consistente sobre lo ocurrido con los resultados electorales. Situaci\u00f3n que conllev\u00f3 a &nbsp;&nbsp;un clima de desconfianza por parte de la ciudadan\u00eda y las organizaciones pol\u00edticas, las cuales buscaron ser reducidas a trav\u00e9s de la solicitud de auditor\u00edas a los sistemas, que por no haber sido previstas durante el proceso de contrataci\u00f3n resultaron irrealizables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, las elecciones presidenciales fueron impactadas por un clima de desconfianza en la Organizaci\u00f3n Electoral, como consecuencia de lo ocurrido en las elecciones del Congreso de la Rep\u00fablica. Situaci\u00f3n que se evidenci\u00f3 en las acciones judiciales que rodearon el proceso de conteo y escrutinio de las elecciones que, junto a m\u00faltiples solicitudes de las organizaciones pol\u00edticas y de la observaci\u00f3n electoral, exig\u00edan mayores y mejores medidas de transparencia en los distintos procedimientos adelantados por la RNEC y el CNE. De esta manera, el acceso a informaci\u00f3n se convirti\u00f3 en la principal exigencia de todos los intervinientes en el proceso electoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, la Organizaci\u00f3n Electoral tuvo que adelantar una serie de acciones correctivas en la marcha, reaccionando a las demandas que se presentaban principalmente en las Comisiones de Seguimiento Electoral y en estrados judiciales. Esto conllev\u00f3 que, procedimientos que estaban en marcha y operando dentro de los t\u00e9rminos en que se hab\u00edan planeado y contratado tuvieran que ser objeto de modificaciones. El presente informe recoge y analiza estos comportamientos que, sin duda, representaron un reto en el ejercicio de monitoreo del proceso electoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este proceso electoral present\u00f3 como una innovaci\u00f3n la implementaci\u00f3n de herramientas tecnol\u00f3gicas para algunos procedimientos, como la inscripci\u00f3n de c\u00e9dulas. Sin embargo, no hubo informaci\u00f3n suficiente por parte de la Organizaci\u00f3n Electoral respecto de sus desarrollos que permitieran generar confianza tanto de la ciudadan\u00eda, como de las organizaciones pol\u00edticas, incluso se generaron fuertes cuestionamientos que afectaron &nbsp;&nbsp;la legitimidad de los resultados. Situaci\u00f3n que estuvo acompa\u00f1ada por la ausencia de auditor\u00edas p\u00fablicas e independientes que permitieran identificar c\u00f3mo fue el funcionamiento de estas soluciones tecnol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante este panorama, la ciudadan\u00eda colombiana, tanto residentes en el pa\u00eds como en el exterior, habilitada por la Constituci\u00f3n para participar en las elecciones y determinar la elecci\u00f3n del presidente de la Rep\u00fablica ascendi\u00f3 a 39.002.239 de personas. De este conjunto, el 51,2% corresponde a mujeres y 48,8% a hombres, los cuales se distribuyeron en un total de 12.513 puestos y 102.152 mesas de votaci\u00f3n. Es importante destacar que esta dimensi\u00f3n de la elecci\u00f3n presidencial en nuestro pa\u00eds est\u00e1 lejos de ser homog\u00e9nea, pues, del conjunto total de personas electoras, 4.791.139&nbsp; est\u00e1n habilitadas para ejercer su derecho al sufragio en zonas rurales, algunas de ellas ubicadas en las zonas de mayor impacto del conflicto armado colombiano y priorizadas a trav\u00e9s de las regiones llamadas CITREP, en donde se concentra el 25,8% de&nbsp; electores rurales, regiones donde en&nbsp; 170 puestos de votaci\u00f3n fue la primera vez que se acerc\u00f3 la Organizaci\u00f3n Electoral para facilitar el acceso a este derecho. En este contexto, como se ha hecho para anteriores procesos electorales, la MOE despleg\u00f3 un equipo de observaci\u00f3n para las elecciones tanto de Congreso como de la primera y segunda vuelta presidencial. Este equipo de observaci\u00f3n, compuesto por personas nacionales y extranjeras monitorearon el estricto cumplimiento de la normativa electoral en el territorio nacional y en aquellos pa\u00edses en los que se habilit\u00f3 la votaci\u00f3n de connacionales. Adem\u00e1s de la observaci\u00f3n tradicional, para estos comicios, la MOE implement\u00f3 una observaci\u00f3n con enfoques diferenciales, con el fin de contribuir a superar las barreras que impiden a ciertos grupos poblacionales participar en igualdad de condiciones en los procesos electorales. Particularmente, se implementaron metodolog\u00edas e instrumentos espec\u00edficos para hacer seguimiento a la participaci\u00f3n electoral de personas con discapacidad, as\u00ed como al cumplimiento del \u201cProtocolo de voto trans\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:44px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n<div class=\"wp-block-pdfemb-pdf-embedder-viewer\"><a href=\"https:\/\/www.moe.org.co\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Informe-observacion-electoral-2022-Congreso-y-Presidencia-1.pdf\" class=\"pdfemb-viewer\" style=\"\" data-width=\"max\" data-height=\"max\" data-toolbar=\"bottom\" data-toolbar-fixed=\"off\">Informe-observacion-electoral-2022-Congreso-y-Presidencia-1<\/a><\/div>\n<p class=\"wp-block-pdfemb-pdf-embedder-viewer\"><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:38px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link has-vivid-cyan-blue-background-color has-background wp-element-button\" href=\"https:\/\/www.moe.org.co\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Informe-observacion-electoral-2022-Congreso-y-Presidencia-1.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Descargar<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el a\u00f1o 2022, cerca de 39 millones de personas en Colombia fueron llamadas a las urnas, en un contexto de luces y sombras: importantes avances en la inclusi\u00f3n para la participaci\u00f3n pol\u00edtica de&nbsp; sectores y territorios excluidos de bienes y servicios b\u00e1sicos a los que se tiene mejor acceso en el centro del pa\u00eds, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":11065,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[50,33],"tags":[],"class_list":["post-13248","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-analisis-juridico","category-observacion-electoral"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/new.moe.org.co\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13248","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/new.moe.org.co\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/new.moe.org.co\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/new.moe.org.co\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/new.moe.org.co\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13248"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/new.moe.org.co\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13248\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13617,"href":"https:\/\/new.moe.org.co\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13248\/revisions\/13617"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/new.moe.org.co\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11065"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/new.moe.org.co\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13248"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/new.moe.org.co\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13248"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/new.moe.org.co\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13248"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}